Cuando empezamos StrongFolder, la idea era sencilla: hacer que compartir y transferir archivos fuera directo, privado y sin esfuerzo. Pronto nos dimos cuenta de algo importante: la gente no quiere instalar otra app pesada. Quiere herramientas en el lugar donde ya pasa su tiempo. Para la mayoría de nosotros, ese lugar es el navegador.
¿Por qué una extensión y no una app de escritorio?
- Siempre a mano. La extensión vive en la barra de herramientas de tu navegador: no tienes que cambiar a otra app ni a otro sitio web.
- Compartir con un clic. Haz clic en el icono, suelta los archivos o elige una carpeta y copia el enlace.
- Parte del trabajo diario. Los chats, el correo y las herramientas de proyectos funcionan en el navegador; StrongFolder encaja en ese flujo.
- Ligera y al día. Ocupa poco espacio y Chrome la mantiene actualizada automáticamente.
- Menos piezas móviles. Todo funciona en el entorno aislado del navegador: no se instalan servicios en segundo plano en tu ordenador.
¿La extensión cambia cómo funciona la transferencia?
No. La extensión y la aplicación web usan la misma transferencia WebRTC directa y cifrada. Tus archivos no se suben ni se almacenan, y el destinatario no necesita la extensión: basta con un enlace.
¿Cómo la consigo?
Añádela desde Chrome Web Store, fíjala junto a la barra de direcciones y haz clic en ella cada vez que necesites enviar algo. Las instrucciones paso a paso están en la página de la extensión de Chrome.
En resumen, la extensión hace que StrongFolder se sienta menos como una herramienta aparte y más como parte de cómo ya usas la web.